Revista de prensa: Gemma Nierga, Julia Otero, Elvira Lindo, José Ramón de la Morena y más

revista_de_prensa

Perlas cultivadas publicadas en los medios impresos en 2010

Selección/ David Alcácer – Imagen / Clker

Un Nóbel que escribe sobre radio

[Mario Vargas Llosa, “Los cachorros”]

“Cada noche, en casa de Cuéllar, ponían Radio El Sol y escuchábamos, frenéticos, qué trompeta, hermano, qué ritmo, la audición de Pérez Prado”.

Óscar Martínez inventa la rueda

[Oído en Cadena Dial]

“En España se hace una radio estupenda”.

Vigésimo aniversario de Hablar por Hablar

[Gemma Nierga en El País]

“Y eso que al principio todo fueron dudas, temores… Hasta buscarle un nombre fue un problema”.

“Trabajar en la SER es un buen antídoto contra la vanidad. Somos importantes, pero la fuerza y lo que radiofónicamente sostiene este edificio es el equipo, la marca”.

Radio LWDR, la voz de las mujeres liberianas

[En Periodismo Humano]

“Una voz para las sin voz, es el eslógan que adorna las paredes de la primera radio de Liberia y segunda de África creada especialmente para las mujeres. Ubicada en un terreno sucio y desaparejo en las afueras de la capital, la Liberia Women Democracy Radio (LWDR, Radio Democracia Femenina de Liberia), se propone impulsar a las mujeres y promover el cambio.

En un país que intenta reconstruirse tras una guerra civil en que las mujeres fueron las principales víctimas de la violencia, ellas siguen siendo el sector más vulnerable de la sociedad. “Antes de la radio no conseguíamos que oyeran nuestras voces y no se tomaban nuestros problemas en serio”, dijo Deborah Reeves, de Monrovia”.

José Manuel Díaz, la voz de la Premier, ¿y pronto en la radio?

[Blog El Acusica]

“A mi me gustaría antes o después volver a la radio. Allí no te tienes que maquillar. Allí no te conoce la gente por la calle, tienes más tiempo… Habrá que hacer algo. El caso es contar cosas interesantes a la gente, y no paja, paja y más paja”.

Carles Francino, la radio como sentimiento

[En El Norte de Castilla]

“La televisión que tiene la fuerza del impacto y de la imagen funciona por sensaciones efímeras. Por ejemplo, de repente un programa está de moda y lo ve mucha gente, pero en dos meses ha desaparecido. En cambio, la radio y la prensa establecen otro tipo de relación con su público, una relación que cuesta más de consolidar que es de más sentimiento”.

revista_de_prensa

Consulta la anterior entrega de la revista de prensa

Steve Van Zandt, guitarrista de Springsteen y nostálgico

[En la revista Popular 1]

“Un día me levanté de la cama, puse la radio y no pude escuchar ni una buena canción. Y me pregunté dónde había ido a parar la radio que yo conocía”.

Quim García, radio 100 por 100 humana

[C. Carvajal para El Tot Digital]

“El tipo de radio musical que hago se aleja de la radio-fórmula que se ha impuesto en todas partes, tan impersonal, la radio musical se ha convertido en una máquina de música programada y de locutores que hablan cuando se lo indican.

Tengo la suerte de hacer una radio donde hablamos con la gente (…) Radio Tele Taxi no hay un guión de canciones del que no puedes salirte. Hay libertad, es una radio 100% humana donde se habla mucho. La gente participa en lo que escucha, te pide su música, charlamos. Se crean vínculos que difícilmente se pueden imaginar en otras emisoras”.

Josep A. Lozano (R. Manresa), periodista empotrado

“Lo de ponerme en medio de la gente ya lo empecé a hacer en el Viejo Congost y fue porque desde la cabina no veíamos el marcador. Teníamos que mirar a través de unos espejos y lo veíamos invertido. Fue por ello, pero pronto nos dimos cuenta de las ventajas: el sonido de cabina es gris, el oyente necesita sentir el ambiente como si estuviera en medio del pabellón. Cuando alguien conecta con su transmisión, el sonido del público ya le dice qué está pasando. Es el mejor acompañamiento que puede tener la transmisión. El público es el mejor comentarista”.

Neil Young y Radio YouTube

[Diego A. Manrique en El País]

“Tenía Neil Young la teoría de que YouTube era la nueva radio libre: “Cualquier cosa que toques, termina allí, aunque suene horrible”. Su respuesta era mimar el sonido, la envoltura de sus propios discos”.

Julia Otero, corredora de fondo

[En diario Público]

“Las apuestas siempre son carreras de fondo y los proyectos, a largo plazo. De hecho, un programa de radio empieza a valorarse a partir de la tercera o cuarta temporada (…) Hay que tener en cuenta que la radio es muy lenta en resultados, y eso la hace más amable para los profesionales, porque dispones de más tiempo para afianzar propuestas. Eso sí, cuando alguien tiene fidelidad a una radio, conseguir que cambie supone un esfuerzo titánico”.

[En La Razón]

“Ha cambiado es el papel del periodista y comunicador. Antes era neutro, le pedían que fuera el intermediario, pero desde hace años piden que se moje, que opine, que tenga criterio, buscan en él una opinión”.

Jason Bryant (Virgin Radio), NME ahora suena

[John Plunkett para The Guardian]

“New Musical Express (Sky Digital) es una marca musical incónica. Estamos encantados de estar trabajando para ofrecer una radio para los oyentes que quieren una alternativa creíble y para los anunciantes que desean llegar a un perfil de público joven atractivo”.

[Paul Cheal, directivo de NME]

“Surgió una excepcional ola de apoyo por parte de de oyentes, de la industria de la radio, de los sellos discográficos y de los propios artistas para encontrar una forma de mantener a NME Radio en funcionamiento”.

José Ramón de la Morena, en un nuevo escenario

[Rosario Gómez en El País]

“Creo que estoy en el mejor escaparate, el de la SER. Soy un maniquí del escaparate y procuro que las cosas me queden bien (…) Pretendo que sirva de descompresión del día. En televisión es obligatorio ver el escenario; en la radio, cada un pone el suyo”.

“A mí, este año, me ilusiona especialmente trabajar con la cantera de periodistas de la SER, que es la gran apuesta de esta empresa, y que es el ejemplo y la moraleja para todos los que buscan y pelean su oportunidad. Viéndoles, con esas ganas y esa ilusión, no he tenido más remedio que echarme otra vez a la carretera”.

De cuando Elvira Lindo dirigía un programa en Radio 3

[En diario ADN]

“En los ochenta trabajaba en una radio muy moderna y teníamos una mirada irónica”.

[En el El País Semanal]

“No se puede ser maduro demasiado rápido; cuando, por alguna circunstancia, en la vida tienes que afrontar cosas que no son adecuadas para tu edad, se te quedan unos años colgados. Llegas a la veintena con un hueco, eres un poco un adolescente aunque estés ocupando cargos de responsabilidad muy joven, como era mi caso, que a los 27 años dirigía un programa en Radio 3. Me expuse al mundo muy pronto. Disfrutaba mucho con lo que hacía y me sentía feliz, pero era inconsciente en muchos aspectos”.

El Gincho, contra-revolucionario

[En El País Semanal]

“La música empezó pronto. Quería cambiar el sonido de la radio, que volviese el sonido de los buenos productores, de Paco Trinidad, de los hermanos Cano, tan infravalorados… Creo que el sonido más interesante y rompedor ahora mismo está en la radio, en las producciones comerciales”.

Luis del Olmo y el cuento de la lechera

[En ABC]

“Las Comunidades autónomas tienen que poner en marcha sus concursos para la concesión de frecuencias, y cuando los ganemos estaremos en igualdad de condiciones con otras cadenas radiofónicas y las superaremos”.

Iñaki De Mujika (Onda Vasca), obseso compulsivo

[En Noticias de Álava]

“Allá donde esté, pienso en radio, en programas, en entrevistas, en la gente que escucha, en lo que disfruto. A veces se dice que algunos grandísimos de esta profesión son animales de radio. Salvando las distancias, algo de eso creo que soy”.

Francisco Sáez (Punto Radio Henares), de la vieja escuela

[J.A. Rojo para Diario de Alcalá]

“La radio es como una droga y yo me enganché a los 18 años (…) En los 30 años que llevo he visto muchos cambios, pero los más significativos creo que se han producido en cuanto al sonido y a la forma de hacer radio. Ahora una misma persona hace la labor de tres o cuatro, que no se si es mejor o peor, pero a mí me gustaba más lo antiguo”.

Ramón García, eterno aprendiz

[En El Diario Montañés]

“¿Qué tienes a partir de las diez de la noche en las nuevas cadenas? Tertulias políticas que encima son como radio televisada, con un tío y tres más a cada lado. Eso no es la tele, eso es lo más barato (…) Ahora sé hacer mejor las cosas pero soy un eterno aprendiz y tengo la misma ilusión que en el primer turno de ‘Los 40 Principales. Para mí fue ayer”.

Mariana I. Gheorghe, de la emisora de la prisión de A Lama

“Entré a formar parte de A Radio pensando que era algo nuevo, que era algo bueno para ayudarme a pasar la condena de otra forma y que me iba a ayudar con el idioma. He podido practicar el periodismo, una profesión que siempre me había atraído. Mis inicios fueron difíciles, empezar a locutar no fue fácil y hacer las noticias serias con un toque de humor y con bromas me resultaba imposible, pero es una de las cosas que aprendí de esta experiencia, a ver la vida con más humor y optimismo”.

Canción del verano: La televisión desplaza a la radio

[Lino Portela en El País]

“Robert Ramírez se cuela a diario en los televisores de media España en prime time con Sick of love, la sintonía del programa de Antena 3 El club del chiste (…) La tele, más que la radio, es el escaparate perfecto del que habla Ramírez y la que marca esta pegadiza y pegajosa tendencia veraniega. “Antes, la canción del verano se conseguía a golpe de talonario”, explica una fuente, implicada en varios éxitos de estíos anteriores y que prefiere guardar el anonimato, “pagando a las emisoras o con maletines que recorrían los clubes y los chiringuitos. Ahora, como las discográficas no tienen un duro…, la salvación es la televisión”.

En memoria de Joaquín Soler Serrano

Anécdota de Mario Pacheco (q.e.p.d.)

[Diego A. Manrique en El País]

“Para la historia queda la frase despectiva de un mandamás de la radio española, al ver que Camarón y Ketama actuaban en una embajada musical en el Palladium neoyorquino: “Esto parece Casa Patas”.

En homenaje a Paco Marqués (COPE)

[Jesús García Ercilla/Miguel Soria]

“Radio Juventud, Radio España, Radio Madrid y COPE fueron sus estaciones desde las que se asomó a este tren con el que cada día empezamos y terminamos el día. La radio como viaje incesante, como una astrología inabarcable para encender y apagar la realidad, como un alborear y una anochecida en los que los hombres vamos a desbordarnos y a ocultarnos.

La radio que no pertenece a ninguna hora fija del día ni de la noche. Sólo son del tiempo las horas calladas. Pero la radio no lleva tiempo, ni lo gasta ni lo consume, y no puede darse más que como una especie de agua a punto de derramarse. Descanse en paz Paco Marqués, y viva la radio que nos parió”.

Álex de la Iglesia, ave de mal agüero

[En El País]

“Recibo una llamada de un número muy largo. Los números largos me acojonan, suele tratarse de radios preguntándome por algo que ha ocurrido y hay que hablar de ello sin previo aviso, como la muerte de algún compañero. “¿Qué puedes decirme de la muerte de Manuel Alexandre?”. Me sueltan en la oreja, como un disparo. “Perdona, ¿no lo sabías? Lo necesitamos para las noticias. Dinos algo, con un par de frases vale” (…) De nuevo surgen películas en mi cabeza, las imágenes que han modelado mi vida, los momentos que han hecho de mí lo que soy. En las más importantes veo a Manuel Alexandre, o a José Luis López Vázquez, de cuya muerte también supe a través de la radio”.

Jazz en tiempos de guerra

[Diego A. Manrique en El País]

“Soldados de la noche -novelas de espionaje del neoyorquino Alan Furst- deja mal cuerpo entre los lectores españoles por sus enormes patinazos históricos. Furst destaca un detalle de la vida cotidiana en el Madrid sitiado que también chirría. Aparentemente, se emitía un programa de jazz hot, dedicado a “los bravos luchadores”. En el texto original, el locutor usaba un español macarrónico que multiplicaba las dudas. Aparte, presentaba un disco todavía no grabado en 1936 (In a sentimental mood, de Django Reinhardt) o un blues de Bessie Smith, vocalista entonces poco conocida fuera de la minoría afroamericana en Estados Unidos (…) Ocurrió lo mismo durante la II Guerra Mundial. El III Reich sí vetó el jazz, pero los soldados lo reclamaban y sonó en sus emisoras, preferentemente tocado por músicos arios o de los países ocupados. Aunque cueste aceptar esas famosas anécdotas sobre aviadores de la Luftwaffe que, volando hacia el Reino Unido, sintonizaban la BBC para enterarse de lo nuevo de Duke o Satchmo”.

[Más en anteriores Revista de prensa]

Selección/ David Alcácer

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: